Los industriales de la masa y la tortilla en Guanajuato calificaron como una “farsa” el acuerdo firmado entre productores de la Ciudad de México y el Gobierno Federal para mantener el precio del kilo de tortilla, al señalar que el costo ya se encuentra libre desde hace décadas y depende de cada productor. A pesar de ello, informaron que en la entidad el precio se mantendrá en 24 pesos por kilo, como ha ocurrido en los últimos años.
Representantes del sector explicaron que los costos de producción han aumentado considerablemente debido al incremento cercano al 20% en la harina de maíz, así como al encarecimiento del diésel, la electricidad y otros insumos. No obstante, indicaron que la competencia con vendedores informales y el precio del maíz les permite mantener la tarifa actual sin aplicar ajustes por ahora.
También señalaron que la llamada “piratería” dentro del sector afecta a los negocios establecidos, pues vendedores informales ofrecen el producto a precios distintos sin cumplir con los mismos costos operativos. Esta situación, dijeron, ha sido uno de los principales factores que presionan a las tortillerías formales para evitar incrementos que puedan alejar a los clientes.
De acuerdo con líderes del gremio, cada productor tiene la facultad de decidir si ajusta o no el precio según sus costos, aunque por el momento no existe una postura generalizada para aumentarlo. Subrayaron que programas estatales de apoyo al maíz han contribuido a mantener el equilibrio en los costos, aunque reconocieron que gastos como salarios, gas y transporte continúan al alza.





