Derrumbe en mina Santa Fe en Sinaloa deja cuatro trabajadores atrapados; un guanajuatense entre ellos

Un derrumbe en la mina Santa Fe, ubicada en Rosario, Sinaloa, mantiene atrapados a cuatro trabajadores, entre ellos un ciudadano originario de Guanajuato capital.

Autoridades locales han señalado que la familia del afectado ya recibe acompañamiento y respaldo institucional, mientras se mantiene comunicación directa con los equipos que coordinan las labores de rescate en la zona para dar seguimiento puntual a la situación y al avance de los trabajos.

El accidente ocurrió tras el colapso de una presa de jales en la comunidad de Los Arrayanes, lo que provocó el derrumbe en uno de los túneles de la mina.

Brigadistas ya trabajan en el rescate

Brigadas mineras, Protección Civil estatal y federal, además de elementos del Ejército y la Marina, participan en las operaciones de rescate, que se han extendido durante varios días con la esperanza de localizar con vida a los trabajadores.

Como medida de apoyo, el gobierno de Guanajuato capital puso a disposición la cápsula de rescate Fénix 2, donada por el gobierno de Chile en 2016 y utilizada en operaciones de alta complejidad.

Este dispositivo fue diseñado originalmente para el rescate de los 33 mineros chilenos en 2010 y se encuentra listo para ser trasladado en caso de que los rescatistas lo soliciten.

La emergencia ha generado preocupación en la comunidad minera y en la ciudadanía, pues la actividad en Rosario sostiene a cientos de familias que dependen directamente de la extracción de minerales.

En medio de la incertidumbre, Claudia Álvarez, esposa del guanajuatense atrapado, compartió un mensaje desde el campamento instalado en la zona:

Familia, amigos, personas que han estado al pendiente de mi esposo, les comento: toda cuadrilla que entra y sale de la mina llega a este lugar a dar información. Yo les pido no crean ni difundan información falsa de los medios de comunicación, no creo que estén más informados ellos que nosotros los familiares que nos encontramos en el campamento. Todo esto llena de confusión e incertidumbre a nuestras familias en casa. Seguimos con nuestra esperanza y nuestra fe, sin desistir.

Finalmente los trabajos en la zona siguen con la intención de tener respuestas positivas a los familiares.

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Redacción
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