La escalada de violencia que vive Guanajuato, marcada por masacres y ataques armados en espacios públicos, tiene como principal origen la disputa entre grupos del crimen organizado por el control territorial y de economías ilícitas, de acuerdo con análisis de autoridades federales y especialistas en seguridad.
Las investigaciones señalan que los enfrentamientos se concentran en municipios estratégicos como Salamanca, Celaya, Irapuato, León y Silao, donde los grupos criminales mantienen una pugna constante por actividades como el huachicoleo, la extorsión, el narcomenudeo y el cobro de piso. Esta confrontación ha derivado en ataques de alto impacto, incluidos multihomicidios y agresiones dirigidas a grupos rivales en zonas comunitarias.
Uno de los hechos más recientes ocurrió en Salamanca, donde un ataque armado en un campo deportivo dejó múltiples personas muertas y heridas, generando temor entre la población y reforzando la percepción de inseguridad en la región. Autoridades federales indicaron que este tipo de agresiones responden a estrategias de intimidación y control, utilizadas por los cárteles para enviar mensajes tanto a sus adversarios como al Estado.
Especialistas advierten que estas masacres no son hechos aislados, sino parte de un patrón de violencia sistemática que se ha intensificado en los últimos años. Guanajuato se ha mantenido entre las entidades con mayor número de homicidios dolosos a nivel nacional, a pesar de los operativos de seguridad y la presencia de fuerzas federales.
Mientras continúan las investigaciones, colectivos ciudadanos y sectores empresariales han reiterado el llamado a fortalecer las estrategias de seguridad, inteligencia y prevención, ante el impacto social y económico que la violencia ha generado en comunidades enteras del estado.





