El 31 de diciembre de 2024 y tras 15 años consecutivos, concluye la gestión de Carlos Zamarripa Aguirre al frente de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Guanajuato, antes Procuraduría de Justicia del Estado.
Su carrera como procurador, y ahora fiscal, comenzó en 2009, cuando fue nombrado procurador de Justicia por el entonces gobernador panista Juan Manuel Oliva. Desde entonces, Zamarripa consolidó un dominio sin precedentes, sobreviviendo a cambios de administración y a años de críticas.
Su permanencia atravesó gobiernos panistas consecutivos: los de Miguel Márquez (2012-2018), y el de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo (2018-2024); fue justamente aquí cuando pasó de procurador a fiscal general de Guanajuato, cargo que presuntamente ostentaría desde el 2019 y por otros 9 años.
Siendo candidata, Libia Denisse García Muñoz Ledo, actual gobernadora de Guanajuato, prometió que la era de Zamarripa Aguirre concluiría en su gestión, lo que ahora justamente se está materializando.
De procurador a fiscal
En el ascenso de Zamarripa sucedió un cambio en la dinámica delictiva en Guanajuato, que pasó de ser un estado con relativa paz a uno de los más violentos del país.
Tan es así, que en 2009 cuando inició como procurador de justicia, la tasa de homicidios en Guanajuato era de 9 por cada 100 mil habitantes; al cierre de su gestión, esa cifra escaló a 59 por cada 100 mil habitantes, posicionando a la entidad como líder en homicidios dolosos a nivel nacional, durante varios años consecutivos.
Toma de protesta de Carlos Zamarripa como Fiscal General. Foto: Archivo.
Desde 2018, los asesinatos en Guanajuato superaron los 2 mil 500 casos anuales, y los enfrentamientos entre grupos criminales como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Santa Rosa de Lima incrementaron la percepción de inseguridad.
Durante su gestión, el estado también fue escenario de masacres que dejaron decenas de muertos en municipios como Celaya, Salvatierra y León. Esta responsabilidad siempre sería adjudicada a Carlos Zamarripa Aguirre, dejando de lado a otros actores políticos como Alvar Cabeza de Vaca, quien fue titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado durante 12 años y en la gestión de dos exgobernadores: Miguel Márquez y Diego Sinhue.
Pese a la escalada de violencia y las constantes críticas, Carlos Zamarripa Aguirre se mantuvo en el cargo y fue constantemente respaldado por el exgobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo.
En contraste, uno de los críticos más severos del desempeño de Zamarripa Aguirre fue el expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien calificó como inadmisible que un funcionario con resultados cuestionables permaneciera tanto tiempo en su puesto.
Luego de que Libia Dennise García, aun como candidata, advirtió que no respaldaría la permanencia de Zamarripa Aguirre, sobrevino una nueva controversia, pues el fiscal modificó el reglamento interno de la Fiscalía General del Estado, generando modificaciones que aumentaron su pensión en un 33%.
Además del incremento, Zamarripa se retira con privilegios que incluyen seguros médicos, escoltas personales y el derecho a portar un arma de fuego.





